En mi larga carrera como músico profesional, he dado ya mil veces la vuelta a mi mundo y actuado por todos los rincones de mi casa. [In my long career as a professional musician, I have traveled a thousand times around my world and played in every corner of my house].

martes, 15 de abril de 2008

"Wicca", de Jordi Rossy Trío


Las ilustraciones y el diseño de cubierta e interiores son de Ana Golobart.

Tras varios meses de expectación y alguno más de espera, hace una semana recibí, por fin, Wicca (Fresh Sound New Talent, FSNT 309), el anhelado primer álbum de Jordi Rossy como pianista y el primero también liderando un grupo, el Jordi Rossy Trío, junto a Albert Sanz al órgano Hammond y R. J. Miller a la batería. Llevo, pues, siete días escuchándolo en cuanto tengo ocasión (en casa, en el coche, en el ordenador) y siento ya sus temas impresos en mi ADN como si estuvieran ahí desde siempre.

Yo ya había escuchado a Jordi al piano con el Félix Rossy Quinteto y el Alfons Enjuanes Quartet, incluso conocía alguna que otra composición suya, pero necesitaba un trabajo como Wicca para tener más conocimiento de causa y valorar su verdadera dimensión como compositor y como pianista.

De entrada, me gusta este Jordi Rossy Trío por cómo suenan, cómo empastan los instrumentos, cómo se compenetran y asumen su función los músicos que lo integran. En ese sentido, Wicca es un trabajo sabio y altruista, pleno de equilibrio y de saber hacer; un trabajo que hará historia y ennoblecerá para siempre la biografía de los músicos que lo han hecho posible.

Para mí es una formación casi inaudita. El único precedente que conozco lo tengo aún reciente: el magnífico trío del baterista Bill Stewart, con Larry Goldings al Hammond y Kevin Hays al piano y al Fender Rhodes, que en marzo del año pasado actuaron en San Javier en el marco del VII Ciclo de Músicas del Alma; pero, sinceramente, no recuerdo ninguna otra formación así; aunque a mí, la verdad, aparte de Bach y Handel, a la hora de hablar de organistas que no me saquen de Lou Bennett, Jimmy Smith o Baby Face Willette, o a lo sumo de algunas composiciones de Carla Bley. He oído muchas y excelentes grabaciones en las que el sonido Hammond y la guitarra eléctrica casan de maravilla (el propio Albert Sanz forma parte, junto al baterista David Xirgú, del Jordi Matas Organic Trío), pero estoy por decir que prefiero la alianza del Hammond con el piano; ambos instrumentos armonizan a la perfección en mis oídos y destilan en mi mente altas dosis de concordia, sosiego e intemporalidad: el piano, con ese aire clásico, culto, solemne, del que carece la guitarra eléctrica, y el Hammond con esa atmósfera litúrgica, volátil, espiritual, como de interior de vieja iglesia o antiguo cinematógrafo.

Pero luego están los músicos, con su forma de interpretar e interactuar, y sus composiciones, espejos en los que al fin todo se refleja. En Wicca sobresalen desde las primeras notas la autenticidad, la honestidad y la finura de Jordi Rossy –un músico libre, virtuoso, creativo y emprendedor– y su inmensa complicidad con Albert Sanz, quien, recordemos, es también pianista, compositor e incluso, en ocasiones, un avezado baterista. Ambos dialogan, acometen las melodías y los solos o se dan la vez con mesura y elegancia sumas.

De los cinco temas compuestos por Jordi Rossy (Metamorfosis y Loving Tone son de Albert Sanz), Sexy Time y Moose Love son los que he hecho más míos. En Sexy Time palpita en un rincón, osada y cálida, la bossa; y Moose Love es un vals lento y melódico, exquisitamente sencillo, tierno y profundo a la vez. En ambos temas se tiene la impresión de que el ritmo y la melodía nacen solos, con total espontaneidad, claros como los sentimientos o las emociones que los inspiraron.

Rítmica, melódica y armónicamente, Wicca y El Bardo son temas hermanos, con un marcado acento épico. En Wicca colaboran un espléndido y curtido Félix Rossy a la trompeta (no olvidemos que Félix es hijo de Jordi y debe rondar los catorce años) y Enrique Oliver al saxo tenor, que brilla especialmente en este tema con un sobrio y sugestivo solo.

Tainos es más intangible, más misterioso, más minimalista; da la impresión de que comienza en medio de un solo de un tema de estructura, armonía y melodía inciertas.

Si tuviera que llevarme a una isla uno de los dos temas de Albert Sanz, me quedaría con el exquisito Loving Tone, un evocador y delicado tema que funcionaría de perlas como banda sonora de una buena película de cine mudo; en él, Jordi Rossy vuela definitivamente alto, ancho y largo con el piano.

Por cierto, la labor de R. J. Miller a lo largo de todo el álbum es tan precisa, discreta y apacible que casi olvido mencionarla.

En muchos aspectos, Wicca me ha evocado aquel jazz limpio y melódico, tan lírico, tan lleno de emociones y matices (e insisto, tan cinematográfico) que en los años 50 y 60 hacían músicos como Lee Morgan, Grant Green, Duke Pearson o Joe Henderson...

Pero, en el fondo, lo que más me ilusiona es que Wicca es el viaje iniciático de una aventura mágica que no ha hecho más que comenzar.

Enhorabuena, Jordi.

Y ahí van, como recuerdo, unas cuantas fotografías (bastante malas y peor escaneadas) que les hice al padre y al hijo junto al baterista Miguel Ángel Orengo y el contrabajista Tiziano Garoffolo el 28 de diciembre de 2005 en La Muralla. Si queréis saber más sobre aquel fantástico bolo, leed mi entrada del 14 de febrero de 2007 titulada ¡Qué Noche la de Aquel Día!







10 comentarios:

Troglo Jones dijo...

Pues a disfrutarlo. ¡Cuántas cosas nos ha hecho descubrir Fresh Sound! Había antes una tienda en Barcelona, discos Balada, que tenía una sección de jazz de la hostia, y a un precio estupendo. Siempre que iba a currar allí, me escapaba y me gastaba lo que no tenía en discos de los hermanos Rossy, Carme Canela, Lluís Vidal, etc. Por supuesto, la cerraron y ahora hay un Zara o similar.

Oye, a mí estas fotos si me gustan. Tienen un sabor cincuentero y hasta parisién.

Saludos.

ESTHER dijo...

Sebastián, qué interesante lo que cuentas. Tendré que estar pendiente y comprarme el disco, seguro que es muy bueno. Gracias por la recomendación. Esto de los blogs tiene esa gracia, conoces a gente magnífica, y si además te hablan de jazz ya es lo máximo. Para mi está siendo una bonita forma de poder comunicarme.

Si no recuerdo mal, o me equivoco, en Barcelona los mismos de Fresh Sound tenían tienda de discos de jazz también. Son una gente muy trabajadora y grandes amantes del jazz.

Un abrazo.

Sebastián dijo...

Hola de nuevo, Troglo y Esther.
Desde luego, en Fresh Sound saben lo que hacen y, sin ningún tipo de pretensiones ni aspavientos, con mucho esfuerzo y buen gusto, están dando a conocer desde Barcelona buena parte del mejor jazz que se se ha hecho y se hace en todo el territorio nacional. ¡Ojalá cunda el ejemplo!

Me alegro de que te gusten esas fotos, Troglo; la verdad es que en papel están mejor, pero las hice con una cámara automática bastante mediocre.

Esther, no dudes en comprarte "Wicca". Te va a encantar. Es un trabajo muy auténtico, sin grandes alardes ni retorcimientos, con un punto muy poético e intimista.

Félix dijo...

Sólo dime dónde lo has comprado (si es por la red) y ya comentamos.

Vaya imagen la de chico. He visto prodigios con el violín a los 9 años, pero en el jazz es más raro, mucho más raro.

Un abrazo.

ESTHER dijo...

He tenido una semana de uf uf mucho trabajo, estoy exhausta y eufórica a la vez. Así que está tarde me voy a descansar al Fnac y a ver si encuentro este disco de Wicca, lo compro y lo oigo. Ya os contaré qué me parece. Seguro que muy bueno.

bss

Sebastián dijo...

Félix: el disco puede comprarse en la red (www.freshsoundrecords.com) e imagino que también pedirse por correo electrónico (freshsound@bluemoon.es) o postal (Apartat de correus 90155 Barcelona), pero yo lo pedí junto a otros, como otras veces, por teléfono (93 303 06 66) y lo pagué a contra reembolso.

Tu pequeño tocayo dará que hablar en un futuro no muy lejano. Cuando estuvo en Murcia tenía once años, y me quedé impresionado por su forma de tocar e improvisar, pero también por su serenidad, por su aplomo, por su naturalidad y su saber estar encima del escenario.

Esther: si estás exhausta y eufórica quiere decir que has trabajado mucho y muy provechosamente. En esos momentos las endorfinas funcionan a pleno rendimiento y apenas dejan pegar ojo.

Espero que encuentres el disco y que te guste. Eso siempre es una incógnita. Para ti será bueno en la medida que se acomode en tus oidos y que te haga sentir. A mí, desde luego, me encanta y me lo sé ya de memoria. Es una música sin grandes alardes ni aspavientos, que fluye con armonía y sensibilidad. Creo que es un trabajo honesto y personal hecho con libertad y elegancia. Jordi Rossy se conoce muy bien a sí mismo y sabe lo que se hace, porque hace lo que sabe y sabe mucho.

Precisamente es portada del último número de la revista Jaç. Pere Pons le hace una extensa entrevista y, además, hay un vis a vis estupendo con su hijo Félix que estoy pensando traducir para sacarlo aquí.

ESTHER dijo...

Día nublado en Madrid, en este momento estoy oyendo Wicca y realmente me parece muy interesante todo lo que dices sobre el disco porque estoy de acuerdo. He vuelto a leer tu post y así siento más profundo el disco, lo intento hacer mío, como tu dices. Gracias por la recomendación. En el Fnac justo había uno! Y ahora está en mi poder. Me gustan tus post de recomendación, además son recomendaciones de discos recientes cosa muy interesante. Es difícil comprar discos nuevos pues nunca sabes qué tal será. Así que te alabo la labor.

Un abrazo!

Sebastián dijo...

Cómo me alegro, Esther, de compartir mis gustos contigo. Y gracias, una vez más, por tu cortesía y por tus ánimos.

Procuraré sacar pronto esa breve conversación entre Jordi y Félix, para que veas lo buena gente que son.

Mándanos algunas nubes para acá, que estamos secos. ¡Ayer, 31º!

Anónimo dijo...

Hola Sebastián, echo un vistazo a tu blog sobre jazz y me hace interesarme por esta formación que yo no he escuchado todavía...
Esa combinación me parece muy interesante: piano y órgano (Hammond para el Jazz), si el órgano es tocado por un maestro, entonces es uno de mis instrumentos preferidos en jazz, (como lo puede ser el acordeón diatónico de Richard Galliano, por ejemplo, otro instrumento "raro" entre los que se han hecho más comunes);
Por ejemplo, me ha venido a la mente Joey deFrancesco, es un enorme organista, aunque en formaciones con guitarra más bien, con gente como Pat Martino o George Benson...
Te sugiero estos videos en youtube: (copia y pega cada enlace en la barra del navegador)

http://es.youtube.com/watch?v=iTfxGzOHIJE

http://es.youtube.com/watch?v=p2RRUVAD9Mc&feature=related

Voy a ver si oigo este disco de Jordi Rossi Trio. Ya te contaré

Saludos: José Andrés.

Sebastián dijo...

Gracias, José Andrés, por tu comentario y tus sugerencias. Muy buenos esos vídeos de Joey DeFrancesco, un organista al que no he escuchado mucho. Espero que te guste "Wicca". Albert Vidal toca el Hammond con muy buen gusto y mucha sensibilidad, y se entiende con Jordi Rossy de maravilla.

Un abrazo.

Jason Moran: Artist in Residence

Jason Moran: Artist in Residence

Jason Moran: Same Mother

Jason Moran: Same Mother