
El pasado jueves, Andrés Santos no pudo finalmente venir a la actuación de Monda Trío en La Muralla; pero tuvimos la inmensa fortuna de poder contar con el apoyo impagable del joven pianista y compositor Carlos Sáez, uno de los más firmes baluartes del jazz murciano. En mi nombre y en el de Miguel Ángel, quiero desde aquí darle las gracias por su compañerismo y su generosidad. Ni que decir tiene que el nivel de calidad de la actuación subió mucho durante sus solos. ¡Ojalá que pronto se repita! Mientras tanto, esperaremos a la presentación oficial de su última propuesta personal en nuestro próximo XXIX Festival Internacional de Jazz, Carlos Sáez & The Michiron Project, que tendrá lugar el 5 de mayo en el Salón de Actos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.
Pero la noche en La Muralla fue además particularmente rica en encuentros memorables. Por un lado, conocimos a la pianista, compositora y cantante cubana Maye Azcuy y a su amiga Concha Roca, cuya sola presencia colmó La Muralla de belleza, simpatía y buenas vibraciones.

Concha nos hizo algunas fotos durante la actuación; una de ellas, precisamente, mientras yo me disponía a hacerle a Carlos Sáez desde mi rincón la foto que abre este post.


Y tuve también la suerte de conocer por sorpresa, merced a la sutil intervención del baterista Curro García, a Pilar y a Cristóbal, dos primos hermanos simpatiquísimos que, a su vez, son hijos, respectivamente, de Pilar (una novia de mi juventud) y de su hermana Consuelo. Para mí fue un encuentro en sumo grado entrañable, que el propio Curro inmortalizó con esta foto.

¿Qué más se le puede pedir a un bolo?