
¿Qué hay de nuevo, amigos? Sí..., habéis leído bien: 'Round About Midnight', de León Molina.
Regresé de mi limbo veraniego hace unos días, pero dos largos meses alejado de Internet han hecho mella en mi cuerpo, en mi alma y en mi espíritu. Me he actualizado, sí, pero con otras realidades: el mar, la luz, la arena, el aire, los amigos... Y conmigo mismo. En mi cabeza aún resuenan el rumor de las olas y los silbidos del viento de lebeche (predominante por estos litorales en los últimos veranos). Si cierro los ojos puedo ver aún el horizonte y la espuma de las olas impresos en mi retina... En cierto modo, aún me encuentro allí..., o, lo que es lo mismo, todavía no me encuentro aquí del todo.
Así que andaba ya unos días debatiéndome sobre cómo retomar mis quehaceres cibernéticos cuando, de repente, he recordado un poema que el poeta y escritor León Molina me envió hace unos meses. Una joya que ahonda en la esencia del jazz, la música, la poesía y el arte en general. Creo que no habría podido encontrar un mejor puente para mi regreso. Gracias, León.
Supongo que el poema permanecerá aún inédito, como el libro al que pertenece, Llegar, uno de los últimos trabajos del poeta, de quien di cumplida noticia en este blog hace un par de años, con motivo de un artículo suyo publicado en el diario La Verdad que reproduje aquí con su consentimiento; también en mi blog literario le dediqué en su día una entrada con una breve muestra de su producción poética (pinchad aquí si sentís curiosidad).
En fin..., juzgad, gozad y reflexionad por vosotros mismos.
Hola de nuevo, bienvenidos siempre y feliz, próspero y jazzístico curso 2009-2010.
* * *
ROUND ABOUT MIDNIGHT
Oigo de pronto en el arroyo
la música de Monk.
Round about midnight está dentro
del sonido del agua.
Es una variación hermosa
que estoy seguro hubiera sido
del gusto del maestro.
Con los ojos cerrados
disfruto la emoción inesperada
mientras pienso que la naturaleza
en la infinita variación
de sus sonidos guarda
toda la música posible
y que Thelonious Monk
como cualquiera de los grandes
no es más que su afinado instrumento.
Con la última nota
comienza el canto del crepúsculo,
un nuevo tema que con suerte
alguien compuso o compondrá algún día.
-LEÓN MOLINA-
* * *