miércoles, 18 de abril de 2007

Llega el XXVII Festival de Jazz

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¡Por fin, amigos! Ya disponemos de la programación del XXVII Festival Internacional de Jazz, que está a la vuelta de la esquina y este año se presenta con un notable acento caribeño. ¡Jazz latino como para pararun tren! Bien podríamos asegurar (aunque no sea exactamente así) que el jazz más clásico y tradicional correrá a cargo de los grupos locales; tres formaciones (una menos que el año pasado) que representan lo mejorcico que tenemos en nuestra tierra: Smart Set Sextet, Traffic Jam y The Hot Cinco; aunque echaremos de menos a muchos de nuestros músicos más solventes, que no podrán estar presentes por una razón ya consabida: la falta de un presupuesto digno.











Los modélicos Smart Set acuden a esta convocatoria por primera vez en formación de sexteto; los hemos visto muchas veces en trío y, sobre todo, en cuarteto. Marcial Picó (flauta travesera), Javier Bermejo (piano), Andrés Lizón (contrabajo) y Curro García (batería) son cuatro excelentes músicos que ejecutan el jazz con demostrado oficio e indiscutible elegancia. En esta ocasión han incorporado a un trompetista y friscornista, Pep Antón, y a un saxofonista, Pierre León, lo que hace aún más atractiva su comparecencia ante el nutrido y sensato público murciano. Estoy ya impaciente por verlos nuevamente en acción.








Ellos serán los encargados de inaugurar el festival junto a otro grupo no menos experimentado y competente,
Traffic Jam, formado por cuatro talentosos músicos cartageneros con una larga trayectoria a sus espaldas: Pedro Baños (piano y teclados), los hermanos Víctor Manuel Díaz (guitarra) y José Diego Díaz (bajo), e Israel Martínez (batería). Después de muchos años embarcados sobre todo en el jazz latino y la fusión, este cuarteto ha terminado por adentrarse, sin renunciar a su pasado, en una corriente más sofisticada y contemporánea. No me cabe la menor duda de que en tan trascendental convocatoria sabrán de nuevo dar fe de su profesionalidad y su buen hacer, y que su último trabajo estará a la altura que exigen las circunstancias.








The Hot Cinco es una formación bastante más reciente, aunque los músicos que la componen vienen dando guerra desde hace mucho tiempo en múltiples agrupaciones. Oliver König (saxo alto y clarinete), Thomas Graf (trompeta), Rafa Herrero (trompeta), Pablo Orenes (banjo tenor), Pablo Fojo (contrabajo) y el incombustible Miguel Ángel Orengo (batería) transmitirán toda su alegría y su color en la ya de por sí alegre y colorida Plaza de las Flores, con temas de dixi y el swing más ancestral. Recuperan así el espíritu del jazz en la calle que nunca debió desaparecer de nuestro longevo festival. No hay nada mejor que eso, os lo aseguro, para acompañarnos al mediodía en nuestra castiza plaza mientras nos tomamos las cañas y las suculentas marineras.







La representación internacional no tiene desperdicio, y de no ser tan sólo tres los grupos invitados situaría el festival al nivel de los más grandes festivales de jazz nacionales y europeos; eso sí, con una gran diferencia respecto a la mayoría de estos: el nuestro es totalmente gratuito.

Ello no es óbice para dejar de exigir a la organización un mayor presupuesto, una mayor presencia de grupos regionales, nacionales (que desde hace años brillan por su ausencia) e internacionales, así como una mejor difusión. ¿Para cuándo un programa en condiciones, con documentación e información pertinentes y actividades paralelas que le otorguen al festival el caché internacional que verdaderamente se merece? Pasan los años y apenas hay pruebas fehacientes que demuestren que aquí tiene lugar uno de los festivales más veteranos de España. Nuestro ayuntamiento y nuestros promotores deberían sentarse a recapacitar.

Parece como si consideraran que este festival supone más un gasto que una inversión y estuvieran dejando pasar, año tras año, una ocasión inmejorable para promocionar nuestra región, nuestro sentido de la cultura e incluso a nuestros músicos, que en nada desmerecen respecto a los de otras regiones españolas. En fin..., ¡si no lo digo, reviento!


Como decía al principio, las actuaciones estelares vienen repletas de ritmos afro-cubanos y puertorriqueños. Tanto es así, que varios de los componentes de las tres bandas tienen raíces netamente latinas y, a buen seguro, algunos son colegas que han cruzado sus destinos en múltiples ocasiones y han grabado o colaborado con los mismos grandes líderes musicales.



En Al Di Meola Project, el prestigioso guitarrista se ha rodeado de cuatro músicos magistrales que merecerían por sí solos una tesis doctoral: el bonaerense Mario Parmisano (no Mariano, como reza en el programa) acompaña al piano y los teclados a Di Meola desde 1993; es, además compositor y arreglista y ha colaborado con músicos de gran calibre como Astor Piazzolla, Herbie Hancock o John Patitucci.






El bajista
Mike Pope, nacido en Ohio (EEUU), ha tocado y grabado con los hermanos Michael y Randy Brecker (recientemente fallecido), Chick Corea y The Manhattan Transfer, por poner sólo unos ejemplos.




El alegre y enérgico percusionista Gumbi Ortiz, hijo de emigrantes cubanos nacido en el llamado "Bronx del Sur" de Nueva York, es también un gran compositor y heredero de la música latina y caribeña, que ha practicado todos los estilos (jazz-fusion, pop, funk, retro-soul, samba) y colaborado nada menos que con Miles Davis, Gato Barbieri o Nat Adderly.



El puertorriqueño
Tony Escapa, hijo del renombrado pianista Antonio Escapa III, a quien acompañó desde su más tierna juventud, es un virtuoso baterista que ha trabajado junto a Paquito de Rivera, Miguel Zenón, Simon Shaheen, John Benítez y, cómo no, Caribbean Jazz Project.


Del archiconocido Al Di Meola, hijo de italianos emigrados a New Jersey, baste recordar sus clarísimas influencias de su principal maestro, el guitarrista Larry Coryel, y sus históricas colaboraciones con Paco de Lucía y John McLaughlin, así como sus innumerables trabajos junto a Chick Corea, Steve Winwood, Frank Zappa o Stevie Wonder. Al Di Meola es, indudablemente, un virtuoso de la guitarra tanto eléctrica como acústica y uno de los máximos representantes de la fusión jazzística con el rock y las llamadas "músicas del mundo".






El vigoroso Eddie Palmieri, uno de los más importantes pianistas de jazz latino de la segunda mitad del siglo XX, acude también acompañado por excelentes músicos, entre los que cabe destacar al trompetista de Illinois Bryan Lynch (que ha trabajado junto a monstruos como Art Blackey, Benny Golson y Horace Silver) y al saxofonista cubano Yosvany Terry, también compositor y educador, que cuenta en su currículum con soberbias colaboraciones junto a Chucho Valdéz, Roy Hargrove o Steve Coleman.






En la sección rítmica, dos auténticas máquinas caribeñas: el conguero
Vincent Rivero y el timbalero José Claussell; y al contrabajo, un especialista en sesiones de grabación en Nueva York, el cubano Rubén Rodríguez, que es también un asiduo colaborador de Bebo Valdéz.






Eddie Palmieri
es ya toda una leyenda por su forma de tocar el piano como lo que en el fondo es: un instrumento de percusión. Se dice que de joven fue expulsado de una orquesta por destrozar las teclas, y que sus conciertos constituyen un verdadero combate entre él y su instrumento.






Eddie Palmieri
es, además, un auténtico coleccionista de premios Grammy por trabajos como "The Sun Of Latin Music", "Palo Pa' Rumba", "Solito" o "Masterpiece".








La sangre más fresca del festival correrá por las venas de los componentes del David Sánchez Quartet. El saxofonista David Sánchez, nacido en Guaynabo (Puerto Rico) en 1968, cambió a los 15 años la trompeta por los saxos tenor y soprano tras escuchar a John Coltrane, e hizo su debut como solista el 11 de enero de 1991 en San Juan de Puerto Rico. Poco después se integró en la United Nation Orchestra de Dizzy Gillespie. Asimismo, ha tocado y grabado con Eddie Palmieri, Hilton Ruiz, Charlie Sepúlveda y Arturo Sandoval, y ha sido nominado varias veces a los premios Grammy en la categoría de Jazz Latino.




Viene acompañado por grandes virtuosos: el magnífico guitarrista noruego Lage Lund, conocido por sus colaboraciones con Wynton Marsalis, Seamus Blake, Ingrid Jensen o la Mingus Band Orchestra; el contrabajista de origen cubano Ricardo Rodríguez y el baterista puertorriqueño Henry Cole, ambos también miembros de The Rodríguez Brothers Quartet, grupo que ya ha visitado nuestro país en varias ocasiones.

Y no puedo finalizar esta crónica sin aludir a las sendas jamsessions organizadas por la Asociación Zarangojazz (que también ha colaborado en la programación de este XXVII Festival en el apartado de grupos murcianos) en el café-bar La Muralla del Rincón de Pepe, los días 3 y 4, después de las actuaciones en el Teatro Romea, en las que se prevé una cálida intercomunicación entre músicos locales y extranjeros. ¡Por favor, no cometáis la imprudencia de perdéroslas!

Ahora os dejo con la programación más detallada del XXVII Festival que se avecina. ¡Salud y hasta la próxima!


Miércoles, 2 de mayo


SMART SET SEXTET
Marcial Picó flauta travesera
Pierre León saxo tenor
Pep Antón trompeta y friscornio
Javier Bermejo piano
Andrés Lizón contrabajo
Francisco García batería


TRAFFIC JAM
Pedro Baños piano
Víctor Manuel Díaz guitarra
José Diego Díaz bajo
Israel Martínez batería
Teatro Romea. 21,30 h.


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Jueves, 3 de mayo


DAVID SÁNCHEZ QUARTET

David Sánchez saxos tenor y soprano
Lage Lund guitarra
Ricardo Rodríguez bajo
Henry Cole batería y percusión
Teatro Romea. 21,30 h.


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Viernes, 4 de mayo 


AL DI MEOLA PROJECT

Al Di Meola guitarras
Mario Parmisano piano y teclados
Gumbi Ortiz percusión
Tony Escapa batería
Mike Pope bajo
Teatro Romea. 21,30 h.


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Sábado, 5 de mayo


THE HOT CINCO
Oliver König saxo alto y clarinete
Thomas Graf trompeta
Rafael Herrero trompeta
Pablo Orenes banjo tenor
Pablo Fojo contrabajo
Miguel Ángel Orengo batería

Plaza de la Flores, 13,30 h.

EDDIE PALMIERI & AFRO-CARIBBEAN JAZZ ALL STARS
Eddie Palmieri piano
Brian Lynch trompeta
Yosvany Terry saxo
Vincent Rivero congas
Rubén Rodríguez contrabajo
José Claussell timbales
Teatro Romea. 21,30 h.


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jueves, 12 de abril de 2007

Cine y Jazz



Amigos, no os perdáis la II Muestra de Jazz y Cine que, con el patrocinio de la Filmoteca Regional Francisco Rabal y la colaboración de la Fnac, ha organizado la Asociación Zarangojazz para los días 25, 26, 27 y 28 de abril. ¡Sería un pecado!



Documentales históricos como Black and Tan (1929), de Dudley Murphy, con Duke Ellington (en su primera aparición cinematográfica) y su orquesta del Cotton Club; o Jazz Hot (1939), con nada menos que Django Reinhardt y Stéphane Grappelli; o el más reciente Inner Urge (2003), de Isabel Rodríguez, en el que dos baterístas de jazz portugueses de diferentes generaciones, Bruno Pedroso y Gualdito Barros, reflexionan sobre la vida de los músicos de jazz en la vecina Portugal.

Operas primas ya legendarias como Ascenseur pour l’échafaud (1957), de Louis Malle, con una excepcional banda sonora compuesta por Miles Davis, o Shadows (1959), de John Cassavettes, ¡con música de Charles Mingus!




También esa obra maestra del suspense que es Anatomía de un asesinato (1959), de Otto Preminger, con música de Duke Ellington (aquí os cuelgo los magníficos títulos realizados por Saul Bass).



Y una importante novedad respecto al año pasado: la muestra se cerrará con una sesión de jazz en directo a cargo de
The Spot Jazz Quartet, con Patxi Valverde (saxo tenor), Álvaro Nevado (guitarra), Kyung Sup Hong (contrabajo) y Elfa Zulham Syah (batería).

Podéis ver con más precisión las fechas y horarios en http://www.filmotecamurcia.com/programacion/index.php?c=61&zona=1&d= o conseguir información más detallada en la propia Filmoteca, que como ya sabéis tiene su sede en el otrora cine Salzillo, sito en la añeja Plaza Fontes de nuestra ciudad.


¡Allí nos vemos!

sábado, 31 de marzo de 2007

¡Mucho Swing! o El Espíritu de Django



¡Django Reinhardt que estás en los cielos...! ¡Qué magnífico regalo nos hizo anoche el café-bar JR3 (ya sabéis, el de la calle Pascual, justo en la desembocadura de la calle Madre de Dios) con motivo de la celebración de su 25 aniversario: una actuación de Aguardiente Swing Quartet! ¡Todo un lujo! ¡Sobre todo para mí, que vivo a escasos veinte metros del local!

Este curtido y sólido cuarteto de músicos alicantinos, perfectamente ataviados al más genuino estilo gansteril de los años 30, nos deleitó con un amplio repertorio de espléndidas versiones en gipsy jazz de estándares de los más grandes compositores americanos: Just one of those things, de Cole Porter; But not for me, de Georges Gershwin; Caravan, de Duke Ellington...

Aguardiente Swing Quartet, formado por Nacho Luri (voz y guitarra), Daniel Barbieri (guitarra), Juan Ras (guitarra) y Humberto Corrales (contrabajo), acaban de editar un CD titulado Big stuff, brother (Sónica Studios, Novelda, Alicante), que literalmente significa Gran material..., o Gran substancia, hermano, aunque yo tal vez lo traduciría como Pura esencia... o, algo más coloquialmente, como Mucha molla, tío, y que es todo un relicario de temas inmortales que a buen seguro deleitará a los amantes del swing puro y el gipsy jazz. En la grabación también han colaborado el trompetista Guillermo Lancelotti y el percusionista Carlo Campagnolo.


Nacho Luri tiene gusto, clase y tablas, y su voz está a la altura de la de los más clásicos vocalistas de jazz de aquella época. Personalmente creo que un registro cool le iría de perlas. Me encantaría poder oírlo cantando por Chet Baker: seguro que lo clava. Daniel Barbieri y Juan Ras se complementan y compenetran a la perfección, dialogan con sus rasgueos y se ceden la vez en los solos como exigen los cánones, esto es, con claridad, dominio, respeto y elegancia. Y Humberto Corrales es un verdadero reloj de precisión sobre el que el grupo se sustenta escrupulosamente. ¡Qué empaque, qué rigor! ¡Si hasta adiviné en sus rasgos y ademanes cierto parecido con Charles Mingus!


Seguro que el espíritu de Stephane Grappelly estuvo tirándose de los pelos por no poder estar en el JR3 en compañía del de su gran amigo Django Reinhardt, quien sin lugar a dudas descendió y pululó por allí toda la noche sin perderse un sólo tema. ¡Mucho, mucho swing! ¡Ay, si se hubiese dejado caer un violinista!

No os privéis de escucharlos en cuanto tengáis oportunidad. Y no os extrañéis si un día de estos aparecen también por vuestro barrio...


Aquí os cuelgo un enlace con su web, en donde podréis conocerlos más a fondo e incluso oír algunas de sus versiones:

www.aguardienteswing.com




¡Larga vida al JR3 y a la música en directo!



(Texto y fotos: Sebastián Mondéjar).


jueves, 22 de marzo de 2007

Malle y Miles: un encuentro crucial



El cine y el jazz nacieron, como quien dice, el mismo día. La primera película sonora, dirigida por
Aland Crosland en 1927, se llamó precisamente The jazz singer (El cantor de jazz); aún así, no son tantas las veces que han caminado juntos y de la mano, y podríamos enumerar en un momento aquellas en que esa unión ha sido realmente fructífera e incuestionable. Su primer gran encuentro -al menos, para mí, el más memorable- tuvo lugar en París en 1957. Una mágica conjunción de astros hizo posible el nacimiento de una verdadera obra maestra: Ascenseur pour l'échafaud.



Ópera prima de un joven director: Louis Malle. Primera banda sonora de un genio del jazz: Miles Davis. Primer papel protagonista de una magnífica actriz: Jeanne Moreau.




No voy a decir nada más ni sobre la película, ni sobre la música, ni sobre los pormenores que rodearon esta histórica encrucijada. Otros muchos lo han hecho antes que yo, e infinitamente mejor. A principios de febrero, La 2 de RTVE inauguró un ciclo dedicado a Louis Malle con Ascensor para el cadalso; y a mediados de enero ya tuvimos la oportunidad de adquirir con El País la magistral banda sonora (Libro-CD nº 3 de la colección Estrellas del Jazz) compuesta por Miles Davis.




Miles Davis
, trompeta
Barney Wilen, saxo tenor
René Utreger, piano
Pierre Michelot, contrabajo
Kenny Clarke, batería





Tan sólo añadiré las impresiones que el sin par
Boris Vian escribió sobre el ambiente vivido durante la grabación de esta última, realizada la madrugada del 4 al 5 de diciembre de 1957, en donde nos relata una anécdota ya legendaria. Según sus apuntes, "se efectuó de noche en el estudio Poste Parisien en una atmósfera muy distendida. Allí estaba Jeanne Moreau, la protagonista de filme, que de forma encantadora atendía a músicos y técnicos en un bar improvisado. También estaban los productores, los técnicos y Louis Malle, con los tirantes caídos, que intentaba extraer de Miles todo lo que deseaba añadirle a la imagen. Los músicos, totalmente relajados, veían desfilar por la pantalla las escenas principales del film y, metidos así en situación, se lanzaban a improvisar a medida que proyectaban las imágenes. Es de señalar, en la toma de Dîner au motel, la extraña sonoridad de la trompeta de Miles. En un momento dado, un fragmento de piel se desprendió de su labio para ir a pegarse en la boquilla. De igual modo que los pintores deben a veces al azar la calidad plástica de sus tonos, Miles aceptó con agrado este nuevo elemento "inaudito" en el sentido literal de la palabra, nunca antes escuchado. Sin duda el oyente, incluso privado de las imágenes, será sensible al clima seductor y trágico creado por el gran músico negro, admirablemente apoyado por sus compañeros de equipo."

Escuchando
Dîner au motel nos parece extraño que, en tales circunstancias, Miles Davis no se dejara en la boquilla toda la piel de sus labios.

No he podido bajarme el lector exportable de Go Ear, pues, no sé por qué razón, el servidor no facilita últimamente los códigos HTML. Haced click en este vínculo:

viernes, 16 de marzo de 2007

La última 'jamsession' del invierno





Así fue anunciada la jam de ayer organizada por
Zarangojazz en La Muralla. La última jamsession del invierno.











Trío base:
Carlos Sáez, teclados;
Víctor García, bajo eléctrico;
José María Gallego, batería;
aunque ya desde el principio
se les unió el brillante
y potente trompetista
Rafa Herrero.



Poco después lo hicieron el guitarrista Roberto Gimeno, que aportó su temple límpido, cálido y discreto, y la vocalista Elena Gómez, la única voz de la noche, que imprimió dinamismo y compactó al grupo. Tampoco faltaron a esta cita el contrabajista Pepe Sáez, los bateristas Pepe Riquelme y Andrés Francisco Lafuente, el teclista José Muñoz y tres miembros de la Asociación Euterpe de Santomera: Héctor (clarinete), Sergio Bernabé (saxo tenor) y Paquito Tarantino (trompeta). Y allí estaba, cómo no, José Antonio García "Lupo", pendiente como siempre de la organización y del sonido; e incluso se dejó notar tímidamente desde bambalinas con acompañamientos de trompeta y algún que otro solo al abrigo de la muralla del siglo XI.



Bueno, amigos, qué queréis que os diga. Lo pasamos bien. Siempre lo pasamos bien. Unas veces, mejor que otras. Se cubrió el expediente. Pero no quiero limitarme a hacer un mero inventario de asistencias. Estaréis de acuerdo conmigo en que hubo demasiado tiempo muerto, muchas dudas, excesivos parones entre tema y tema. El público -que nunca falla, que nunca lo hace mal- lo perdona todo; pero tomemos buena nota, reflexionemos. Una jamsession necesita más fluidez, más vigor, más osadía... y menos desconcierto. Así que ¡ánimo! Seguro que en la primera jamsession de la primavera se consiguen.



Mientras tanto, aquí os dejo con una jam muy especial...

Un año sin Julio Muñoz

[Obituario publicado hoy en la edición impresa del Diario La Opinión de Murcia bajo el título 'Un año sin un emblemático bajista de ...