
Fotografía: Miguel Ángel Urbano
Acabo de descubrir (ignorante de mí) a Prisca Dávila.
Pero ya no la perderé de vista, porque, por lo que se ve (http://www.prisca.com.ve/), está haciendo historia. Su formación es sólida; su trayectoria, impecable; sus posibilidades, infinitas.
Hace un jazz muy arraigado a la música popular venezolana, tan estrechamente unida a la danza.
Este tema, Pikirillo, compuesto al alimón por ella y por su padre, Eduardo Dávila, es un joropo.
[Prisca Dávila, piano y voz; Eduardo Dávila, flauta travesera; Rodner Padilla, bajo eléctrico; Roberto Koch, contrabajo; Gerardo López, batería; Alexander Livinalli, percusión; William Sigismondi, Bárbara Frometa y Eduardo Dávila, coros.]
1 comentario:
Interesante mujer e interesante mezcla. No la conocía.
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